Respuesta rápida: depende de los impuestos, la edad, el patrimonio y la relación entre herederos

La respuesta más honesta es esta: no siempre es mejor donar en vida ni siempre conviene esperar a la herencia. Depende de quién recibe los bienes, qué se transmite, en qué comunidad autónoma tributa la operación, si hay inmuebles urbanos, si existe ganancia patrimonial para quien dona y, muy importante, de cómo están las relaciones familiares.

En España, tanto la donación como la herencia están sujetas al Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones: la ley grava la adquisición de bienes por herencia, legado o título sucesorio, y también la adquisición por donación u otro negocio gratuito entre vivos.

Por eso, cuando alguien se pregunta qué es mejor, donar o dejar en herencia, no basta con mirar “cuánto se paga”. Hay que mirar el coste completo: impuestos, notaría, registro, plusvalía municipal, IRPF, legítimas, posibles conflictos y pérdida de control sobre el patrimonio.

Diferencia entre donar en vida y transmitir bienes por herencia

Qué implica hacer una donación

Donar en vida significa transmitir un bien o una cantidad de dinero de forma gratuita mientras el propietario vive. Puede ser dinero para ayudar a un hijo, una vivienda, una parte de una finca, acciones, participaciones de una empresa familiar o incluso la nuda propiedad de un inmueble reservándose el usufructo.

La ventaja evidente es que el beneficiario recibe el bien ahora, cuando quizá lo necesita. Pero la donación no es un simple “te lo doy y ya está”. Puede generar Impuesto de Donaciones para quien recibe, plusvalía municipal si se dona un inmueble urbano y ganancia patrimonial en el IRPF del donante si el bien ha aumentado de valor.

Qué ocurre cuando los bienes pasan tras el fallecimiento

La herencia se produce tras el fallecimiento. Los bienes pasan a los herederos o legatarios según el testamento o, si no lo hay, según las reglas de la sucesión intestada. En este caso se tributa por el Impuesto de Sucesiones, y también puede haber plusvalía municipal cuando se transmiten terrenos urbanos.

La diferencia clave es que el propietario conserva el control de sus bienes hasta el final. Puede vender, alquilar, hipotecar, cambiar el testamento o reorganizar su patrimonio si su situación personal cambia.

Por qué no conviene decidir solo por motivos fiscales

A veces se dona pensando solo en pagar menos. Y aquí viene el problema: una decisión fiscalmente atractiva puede ser mala desde el punto de vista familiar o patrimonial. ¿Qué pasa si donas tu vivienda y luego necesitas venderla para pagar cuidados? ¿Y si das más a un hijo que a otro y después aparece un conflicto por la legítima?

La mejor decisión combina tres factores: ahorro fiscal, seguridad para quien transmite y paz familiar.

Impuestos que hay que valorar antes de tomar una decisión

Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones

Es el impuesto central en ambos casos. Lo paga quien recibe: el heredero en una herencia y el donatario en una donación. La base imponible se calcula, en términos generales, por el valor neto de lo adquirido, tanto en transmisiones mortis causa como en donaciones.

Además, este impuesto está cedido a las comunidades autónomas, por lo que la diferencia entre donar o heredar puede cambiar mucho según el territorio. En Alicante, lo normal será estudiar la normativa de la Comunidad Valenciana.

Plusvalía municipal en viviendas, terrenos y locales

Si se transmite un inmueble urbano, puede aparecer el Impuesto sobre el Incremento de Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana, la conocida plusvalía municipal. Este tributo grava el incremento de valor del terreno urbano cuando se transmite la propiedad por cualquier título o se transmite o constituye un derecho real de goce.

En una donación, normalmente lo paga quien recibe. En una herencia, también suele corresponder al heredero. Pero la cuantía depende del ayuntamiento, del valor catastral del suelo, del tiempo de tenencia y de las ordenanzas municipales.

Ganancia patrimonial en el IRPF del donante

Este es el gran olvido. En una donación, aunque no cobres nada, Hacienda puede entender que hay una alteración patrimonial. La Ley del IRPF define las ganancias y pérdidas patrimoniales como variaciones en el valor del patrimonio puestas de manifiesto por una alteración en su composición.

En transmisiones lucrativas, el IRPF toma como referencia las reglas del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, sin superar el valor de mercado. Si compraste una vivienda por 90.000 euros y ahora vale 220.000, al donarla podrías tener que tributar por esa ganancia, aunque no hayas recibido dinero.

Ojo: en las herencias no se genera la llamada “plusvalía del muerto” en el IRPF del fallecido, ya que la ley estima que no existe ganancia o pérdida patrimonial con ocasión de transmisiones lucrativas por causa de muerte.

Gastos de notaría, registro y gestoría

Tanto donar como heredar puede exigir escritura pública, liquidación de impuestos, inscripción en el Registro de la Propiedad y trámites de gestoría. En inmuebles, estos gastos no suelen ser el factor principal, pero conviene incluirlos en el cálculo. A veces una opción parece barata hasta que se suman todos los costes.

Cuándo puede ser mejor donar en vida

Ayudar a hijos o familiares en un momento concreto

Donar puede ser una buena opción cuando el familiar necesita ayuda ahora: entrada para una vivienda, cancelación de una deuda, inicio de un negocio o apoyo económico en una etapa complicada.

Por ejemplo, unos padres pueden donar dinero a un hijo para comprar su primera vivienda. En ese caso se evita esperar años a una herencia que quizá llega tarde. Eso sí, hay que documentar bien la donación, justificar el origen del dinero y revisar si afecta a otros hijos.

Planificar el patrimonio con antelación

La donación permite ordenar el patrimonio de forma gradual. Puede ser útil si hay varios inmuebles, una empresa familiar o bienes que conviene adjudicar a una persona concreta.

No se trata de regalar a ciegas, sino de diseñar un reparto con sentido: qué se dona, a quién, con qué condiciones, si se reserva usufructo, qué se deja en testamento y cómo se respetan las legítimas.

Evitar futuros bloqueos entre herederos

Cuando varios herederos reciben un inmueble en común, pueden surgir bloqueos: uno quiere vender, otro alquilar, otro quedarse la casa y otro no puede pagar gastos. Donar en vida un bien determinado puede evitar esa comunidad hereditaria forzosa.

Ahora bien, una donación mal hecha también puede crear el conflicto antes. Por eso insistimos: la clave no es donar, sino donar bien.

Aprovechar beneficios fiscales autonómicos

En la Comunidad Valenciana existen bonificaciones relevantes. Actualmente, la normativa autonómica prevé una bonificación del 99 % para adquisiciones mortis causa de grupos I y II, y también para determinadas donaciones entre cónyuge, padres, adoptantes, hijos o adoptados, nietos y abuelos, siempre cumpliendo los requisitos formales.

Desde el 1 de junio de 2026, además, se incorpora una bonificación del 25 % para determinados parientes colaterales de segundo y tercer grado por consanguinidad del grupo III; y desde el 1 de junio de 2027 esa bonificación pasa al 50 %.

Cuándo suele ser mejor dejar los bienes en herencia

Si se quiere mantener el control del patrimonio

Si el propietario necesita seguridad económica, quizá sea mejor conservar los bienes y dejarlo todo regulado en testamento. Esto es especialmente importante en personas mayores, patrimonios ajustados o situaciones en las que pueden aparecer necesidades futuras de dependencia.

Si la donación genera una carga fiscal elevada

Aunque Donaciones tenga bonificación, puede haber IRPF para el donante. Y ese IRPF puede ser alto. Por eso, en inmuebles con mucha revalorización, dejar en herencia puede resultar más eficiente que donar en vida.

Si existen varios herederos y posibles conflictos

Cuando hay varios hijos, segundas parejas, hijos de diferentes relaciones o mala comunicación familiar, conviene ir con mucho cuidado. La donación puede interpretarse como un trato de favor y acabar en reclamaciones.

Si no se conoce la situación económica futura del propietario

Nadie sabe qué necesitará dentro de diez años. Donar demasiado pronto puede dejar al propietario sin margen. En estos casos, suele ser más prudente hacer testamento, prever usufructos, nombrar albacea o diseñar un reparto claro sin desprenderse ya de los bienes.

Donar una vivienda o dejarla en testamento: aspectos clave

Diferencias fiscales en inmuebles urbanos

En una vivienda urbana hay que mirar tres capas: Sucesiones o Donaciones, plusvalía municipal e IRPF. La donación puede salir bien en Donaciones, pero mal en IRPF. La herencia puede ser fiscalmente más amable para el causante, pero generar conflictos si varios herederos reciben porcentajes indivisos.

Qué pasa con la vivienda habitual

La vivienda habitual exige un análisis especial. En IRPF, están exentas las ganancias patrimoniales derivadas de la transmisión de la vivienda habitual por mayores de 65 años o personas en situación de dependencia severa o gran dependencia.

Esto puede cambiar mucho el resultado. No es lo mismo donar una segunda residencia que donar la vivienda habitual de una persona mayor de 65 años. Aquí el estudio personalizado es imprescindible.

Riesgos de donar la nuda propiedad y reservar el usufructo

Una fórmula habitual es donar la nuda propiedad y reservarse el usufructo. Así, los hijos son nudos propietarios, pero el donante puede seguir usando la vivienda o percibiendo alquileres.

Puede ser útil, sí. Pero tiene riesgos: limita la capacidad de vender libremente, puede generar tensiones familiares y obliga a entender bien qué derechos conserva cada uno. No es una fórmula mágica.

Cómo afecta la decisión a los hijos y herederos forzosos

La legítima y los límites legales de las donaciones

En derecho común, la legítima es la parte de bienes de la que el testador no puede disponer libremente porque la ley la reserva a determinados herederos forzosos. Los hijos y descendientes son herederos forzosos respecto de sus padres y ascendientes; a falta de ellos, lo son los padres y ascendientes; y también el viudo o viuda en la forma prevista por el Código Civil.

Además, la legítima de hijos y descendientes equivale, con carácter general, a dos terceras partes del haber hereditario, con una parte de mejora y un tercio de libre disposición.

Colación de donaciones en la futura herencia

La colación es otro punto fundamental. El Código Civil establece que el heredero forzoso que concurra con otros a una sucesión debe traer a la masa hereditaria los bienes o valores recibidos en vida por donación u otro título lucrativo para computarlos en la legítima y la partición.

Traducido: si donas a un hijo, esa donación puede tenerse en cuenta cuando se reparta la herencia. No siempre “queda fuera”.

Donaciones que pueden perjudicar a otros herederos

Si una donación vulnera legítimas, puede ser impugnada o reducida. Para fijar la legítima se atiende al valor de los bienes que quedan al morir el testador, y se agregan las donaciones colacionables. Por eso no conviene donar sin revisar el conjunto del patrimonio.

Ventajas y desventajas de donar en vida

Ventajas fiscales, familiares y patrimoniales

Donar puede permitir ayudar en vida, aprovechar bonificaciones, evitar comunidades hereditarias complicadas y organizar mejor el reparto. También aporta tranquilidad cuando todos los interesados conocen la decisión y la aceptan.

Inconvenientes legales y pérdida de control

El principal inconveniente es evidente: lo donado deja de ser tuyo. Aunque reserves usufructo, ya no tienes la misma libertad. Además, puede haber IRPF, plusvalía, costes notariales y efectos sobre la futura herencia.

Ventajas y desventajas de dejar en herencia

Mayor seguridad para quien conserva los bienes

La herencia permite conservar el patrimonio hasta el fallecimiento. El propietario mantiene el control, puede cambiar el testamento y conserva recursos para su propia vida.

Riesgos de conflictos tras el fallecimiento

El riesgo está en dejarlo todo sin ordenar. Si no hay testamento, si el reparto es ambiguo o si hay bienes indivisibles, los herederos pueden acabar bloqueados. Y ya sabemos que una casa heredada entre tres hermanos puede ser una bomba si uno no quiere vender.

Casos habituales: qué opción puede convenir más

Padres que quieren ayudar a un hijo a comprar una casa

Puede convenir donar dinero, siempre que se documente correctamente, se justifique el origen de fondos y se revise el impacto en otros hijos. En Comunidad Valenciana, las donaciones entre padres e hijos pueden beneficiarse de la bonificación del 99 % si cumplen requisitos formales.

Familias con varios inmuebles

Aquí suele ser útil planificar. Quizá un inmueble se dona, otro se reserva, otro se deja en testamento y se compensan diferencias. Lo importante es evitar porcentajes indivisos imposibles de gestionar.

Herederos con mala relación entre sí

Si la relación es mala, no basta con “ya se apañarán”. No se apañarán. En estos casos conviene hacer testamento detallado, valorar donaciones concretas y prever mecanismos que reduzcan el bloqueo.

Personas mayores que necesitan proteger su patrimonio

Normalmente recomendamos prudencia. Puede ser preferible conservar bienes, reservar liquidez y ordenar la sucesión por testamento. Donar todo demasiado pronto puede ser un error serio.

Donaciones de dinero frente a donaciones de vivienda

Donar dinero suele ser más sencillo que donar vivienda, porque no hay plusvalía municipal ni, normalmente, una ganancia patrimonial asociada al mismo tipo de cálculo que en un inmueble. Pero también exige escritura o formalización adecuada cuando se pretende aplicar beneficios fiscales autonómicos.

Qué tener en cuenta en Alicante y la Comunidad Valenciana

Bonificaciones y normativa autonómica aplicable

En Alicante se aplica la normativa valenciana cuando corresponde por residencia habitual del causante o por las reglas de conexión del impuesto. La bonificación del 99 % en grupos I y II hace que muchas herencias y donaciones familiares directas tengan una carga reducida, pero no elimina otros impuestos ni otros riesgos.

También hay que tener en cuenta que para ciertas donaciones, especialmente de dinero, la norma exige documento público y justificación de procedencia de los bienes o fondos.

Por qué conviene revisar el caso antes de firmar ante notario

El notario formaliza, pero la estrategia conviene prepararla antes. Antes de firmar hay que calcular ISD, IRPF, plusvalía municipal, legítimas y efectos familiares. En Nucley Abogados revisamos este tipo de operaciones con una visión fiscal y sucesoria completa para evitar sustos después.

Errores frecuentes al elegir entre donación y herencia

Donar sin calcular el IRPF

Es el error más habitual. La familia mira Donaciones, ve bonificación y firma. Meses después llega la declaración de la renta del donante y aparece una ganancia patrimonial inesperada.

No valorar la plusvalía municipal

En inmuebles urbanos, la plusvalía puede ser relevante. Y cada ayuntamiento tiene sus reglas dentro del marco legal. En Alicante, Elche, Benidorm o Torrevieja, por ejemplo, conviene revisar la ordenanza concreta.

Pensar que una donación evita siempre problemas familiares

A veces los evita. Otras veces los anticipa. Si un hijo recibe mucho más que otro, la donación puede convertirse en el origen del conflicto.

No hacer testamento después de donar

Donar no sustituye al testamento. Después de una donación, conviene revisar el testamento para que todo encaje: legítimas, mejoras, bienes restantes y compensaciones.

Cómo planificar la transmisión del patrimonio paso a paso

Analizar bienes, deudas y cargas

Primero hay que hacer inventario: viviendas, cuentas, préstamos, hipotecas, participaciones, seguros, bienes gananciales o privativos y cargas existentes.

Calcular el coste fiscal de cada alternativa

Después se comparan escenarios: donar ahora, donar con usufructo, dejar en herencia, vender, repartir por testamento o combinar varias opciones.

Revisar legítimas, testamento y reparto futuro

La planificación sucesoria no es solo fiscal. Hay que respetar legítimas, prever colación, evitar donaciones inoficiosas y dejar claro qué recibe cada persona.

Formalizar la operación con seguridad jurídica

Por último, se firma con todos los requisitos: escritura, autoliquidación, inscripción registral si procede y documentación justificativa. Aquí contar con especialistas en herencias y testamentos marca la diferencia.

Preguntas frecuentes sobre donar o dejar en herencia

¿Es más barato donar o heredar una vivienda?

Depende. En Comunidad Valenciana, una donación entre padres e hijos puede tener una bonificación muy alta en Donaciones, pero puede generar IRPF para el donante y plusvalía municipal. En herencia no hay IRPF para el fallecido por la transmisión mortis causa, pero sí puede haber Sucesiones y plusvalía.

¿Se puede donar solo una parte de una casa?

Sí, se puede donar un porcentaje de una vivienda. Pero hay que valorar si tiene sentido crear una copropiedad y cómo afectará al futuro reparto hereditario.

¿Puede revocarse una donación?

En general, una donación no se revoca porque sí. Existen causas legales concretas, pero no debe firmarse pensando que “si me arrepiento, la deshago”. Mejor decidir bien antes.

¿Qué ocurre si dono a un hijo y después cambia mi situación económica?

Puedes encontrarte con menos recursos de los necesarios. Por eso, antes de donar, conviene dejar margen económico suficiente y valorar alternativas como testamento, usufructo o donaciones parciales.

¿Conviene donar dinero o esperar a la herencia?

Si el dinero se necesita ahora y la operación está bien documentada, donar puede ser razonable. Si no hay necesidad inmediata o puede afectar a la igualdad entre hijos, quizá sea mejor esperar y regularlo en testamento.

Conclusión: la mejor opción es la que combina ahorro fiscal, protección patrimonial y paz familiar

La pregunta qué es mejor, donar o dejar en herencia no tiene una respuesta universal. Donar puede ser excelente para ayudar a un hijo, ordenar bienes o aprovechar beneficios fiscales. Heredar puede ser mejor si quieres conservar el control, evitar un IRPF elevado o protegerte ante necesidades futuras.

Nuestro consejo es claro: no firmes una donación ni dejes una herencia sin planificar. Calcula, compara y decide con datos. En Nucley podemos ayudarte a diseñar una transmisión patrimonial segura, fiscalmente eficiente y adaptada a tu familia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *